El pasado 12 de marzo se publicó en el BOE la Resolución de la AEAT que aprueba las directrices del Plan Anual de Control Tributario y Aduanero 2026. Son 38 páginas que trazan con bastante precisión dónde va a mirar la Inspección este año.
La AEAT lleva varios ejercicios construyendo una estructura de control más sofisticada, y este año la activa con más recursos tecnológicos y más foco en la complejidad.
En Referencia a la Fiscalidad Internacional, cuatro elementos a destacar:
- Precios de transferencia. Revisión a través de la IA. La AEAT ya no usa la IA de forma experimental. La utiliza para identificar automáticamente desviaciones en la rentabilidad de filiales españolas respecto a sus funciones y riesgos declarados, comparándolas en tiempo real con bases de datos globales. Dicho de otro modo: el análisis funcional que antes tardaba meses en detectarse ahora puede activar una señal de alerta de forma más inmediata.
- Pilar 2 (Impuesto Complementario): año de transición, pero se debe estar atento. 2026 será un año de transición para el Impuesto Complementario. La AEAT comenzará a recibir por primera vez la información necesaria para el control de este impuesto mínimo global del 15% aplicable a los grandes grupos empresariales.
- Operaciones vinculadas: del precio a la estructura. Las operaciones vinculadas internacionales vuelven a constituir un ámbito prioritario entre las actuaciones inspectoras. La AEAT hará uso efectivo tanto de la información obtenida internamente, especialmente las declaraciones en el modelo 232, como de la derivada de los intercambios internacionales de información. Ya no se trata solo de si el precio es de mercado. Se cuestiona la lógica de la estructura completa.
- Régimen de impatriados y residencia fiscal. La AEAT perseguirá el uso fraudulento del régimen especial de trabajadores desplazados (Ley Beckham), prestando atención a supuestos basados en contratos de trabajo simulados o en el incumplimiento del requisito de no residencia efectiva previa. El control de la residencia fiscal efectiva se refuerza especialmente en casos de movilidad internacional.
En resumen:
La AEAT pasa de requerir documentación a analizar modelos de negocio de forma activa, por lo que se hace imprescindible que revisemos las estructuras internacionales actuales (Empleados desplazados, Establecimientos Permanentes, Filiales…) para validar que se podría superar un posible análisis funcional por parte de la Administración.
En Feliu N&I podemos ayudarle a revisar su estructura internacional y evaluar su exposición frente al Plan de Control Tributario 2026. Si su empresa tiene filiales en el exterior, personal desplazado, operaciones vinculadas o aplica el régimen de impatriados, el momento de hacer esa revisión es antes de que llegue el requerimiento, no después.
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